Es un procedimiento quirúrgico utilizado para aumentar la longitud de un hueso, generalmente en las extremidades. Este tratamiento se realiza cuando existen discrepancias en la longitud de los huesos, deformidades o por razones estéticas o funcionales. Durante la cirugía, se corta el hueso afectado y se coloca un dispositivo (como un fijador externo) que gradualmente separa los extremos del hueso, estimulando su crecimiento natural. A medida que el hueso se alarga, nuevo tejido óseo se forma en el espacio creado. El proceso puede tomar varios meses, y se requiere seguimiento constante para asegurar que el hueso crezca de manera adecuada y sin complicaciones. El objetivo final es lograr una mayor longitud, mejorar la alineación y restaurar la funcionalidad del hueso tratado.





